La decisión de invertir fue exclusiva de Pensiones del Estado, aclara. En otros casos, se promueve que los ejidatarios sean socios, afirma.
El gobernador Emilio González Márquez deslindó a su Administración del megadesarrollo turístico que se planea construir en Chalacatepec, Tomatlán, pues, aunque él lo presentó hace una semana, ayer precisó que se trata de un proyecto privado de la empresa Rasaland en asociación con el Instituto de Pensiones del Estado (IPE).
El titular del Poder Ejecutivo dejó en claro que, si el IPE decidió invertir sus recursos en el proyecto, ésta fue una decisión tomada única y exclusivamente por el consejo de administración del organismo, que preside Óscar García Manzano, incluso “avalada por los trabajadores” al servicio del estado, representados en esa instancia por el dirigente de la sección 47 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Guadalupe Madera Godoy, y su homólogo de la federación de sindicatos de burócratas, Juan Pelayo Ruelas.
Toda inversión de los recursos del IPE tiene que ser autorizada por consejo y de ahí “no sale nada si no está con el voto a favor de los maestros” y los burócratas, y “lo que voten ellos vota la gente que yo envío”, explicó el mandatario estatal, que dejó en claro que las decisiones del IPE son autónomas y, por lo tanto, el Poder Ejecutivo no puede intervenir en ellas.
Por tal motivo, añadió Emilio González, “el gobierno no sabe si se pagó lo justo por el precio de las tierras”, pues el papel del Ejecutivo es el de vigilar que se cumplan con las leyes y normas de construcción y ambientales para preservar y respetar el entorno, que fue la parte en la que intervino y seguirá interviniendo su Administración en este caso.
Sobre la posibilidad de que Rasaland hubiera tenido información privilegiada sobre proyectos de infraestructura que se está construyendo en la región, con recursos públicos, Emilio González lo rechazó y aseveró que tanto el proyecto del nuevo aeropuerto de Tomatlán, así como la carretera 200 de Puerto Vallarta a Cihuatlán, o la carretera Villa Purificación-Chamela, eran ya del conocimiento de la opinión pública desde hace tiempo, información a la que cualquiera tenía acceso.
Explicó que decidió avalar el desarrollo en Chalacatepec, al que calificó como “un nuevo Cancún, pero bien hecho”, debido a que le parece que es un muy buen proyecto que podrá ayudar a detonar el empleo y el desarrollo para las comunidades de esa región de la costa de Jalisco. “Hasta donde entiendo, éste es un proyecto que incorpora a las comunidades”, añadió el mandatario.
Emilio González dijo que la postura del gobierno que encabeza, en cuanto a los proyectos de desarrollo comercial y turístico en la costa de Jalisco, es que los propietarios de la tierra (comuneros, ejidatarios y pequeña propiedad) no vendan la tierra y se queden sin nada, sino que se conviertan en socios de los desarrolladores.
Esto no ocurrió en Chalacatepec y no sabe por qué, pero sostuvo que, en otros pueblos donde se pretende levantar complejos turísticos, hay ejidatarios que se convertirán en socios de los desarrolladores.
Finalmente, Emilio González informó que en toda la costa jalisciense hay en este momento entre diez y doce proyectos de inversión turística en curso.
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