OJO POLÍTICO

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Por: Ramón Frías Frías

• Es negocio

.- Los cuentos de los políticos son muy variados, pero regularmente todos son más inmaculados que la purísima concepción de María. Sin embargo son cada día más quienes se incorporan, aunque salen siempre con el cuento de que “yo no soy político”. ¿Entonces qué chingados son si andan en la política?

Para no herir la sensible piel de los locales, pondremos el ejemplo de los Yunes de Veracruz, igual de corruptos que los Duarte y los de otro apellido, pero nadie habla de abandonar ese deporte nacional que es la política.

Los Yunes de Veracruz no se significan por dedicarse a algo de beneficio para su comunidad, porque todos prefirieron dedicarse a la política, cada quien con el partido de su preferencia, con peligro de que salga por ahí algún Yunes que le haya dado por ser independiente.

Para no perder la tradición, Miguel Ángel Yunes, gobernador actual, fue testigo del registro de Miguel Ángel Yunes su hijo, como candidato a gobernador por el frente de Anaya, conformado por el PAN-PRD y MC.

En la contraparte se encuentra José Yunes, quien fue postulado por el PRI, quien resulta ser sobrino del papá de su contrincante, quien trae en su bagaje el haber sido compañero de clases de Videgaray y Meade, el candidato presidencial del tricolor.

Los dos Yunes, hijo y sobrino del gobernador veracruzano, van contra Cuitláhuac García, postulado por Morena, quien ya mordió el polvo en alguna ocasión en contra de la Tribu Yunes, pero que ahora en el 2018 podría dar la sorpresa por el efecto Peje López Obrador.

En este chapulinero y conforme a los tiempos legales, ya se dio a conocer la lista por el PRD de candidatos a diputados federales y senadores que no harán campaña, entre los cuales destaca la ex panista-foxista Xóchitl Gálvez, seguida por el jefe del PRD en el Edomex, además de Hortensia Aragón y el infaltable Chucho Zambrano.

En el tricolor queda claro que no hace falta quitar al candidato, sino al coordinador, pero los alcoholegas se distraen con lo que hace Ochoa, personero de Peña Nieto en la dirigencia nacional del PRI, aunque no son pocas las voces que mencionan a José Calzada Rovirosa como posible sucesor, pero al final de cuentas, Calzada fue nombrado dirigente del MT nacional.

Pero como es negocio y las becas son más que jugosas, las dificultades en todos los institutos políticos son el pleito de todos los días, tal vez más significativamente en el PRD nacional y en el MC de Jalisco, donde no se ponen de acuerdo en la integración de planillas, porque no solamente quieren el puesto correspondiente a la beca, sino posiciones para “su gente”.

Es por ello que lo único que les duele a las dirigencias de los partidos políticos es la lana, tanto que hacen cochinito y dejan como reserva cifras millonarias para reforzar sus campañas, las cuales significan por donde se vea, prerrogativas en efectivo.

De sorpresa les cayó que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, les ordenó lo más gacho que le puede suceder a un político: regresar la lana. Ya les dijeron que deberán regresar sus ahorros a las tesorerías de la Federación o de los Estados, según corresponda.

Sin embargo fue solamente el susto, porque ninguna disposición legal tiene carácter retroactivo, de tal forma que podrán utilizar los remanentes de 2017 en las ya muy próximas campañas. Solamente en 2014 los partidos tuvieron sobrantes en sus cuentas por más de 500 millones de pesos, los cuales seguramente fueron “clavelitos” para las dirigencias.

Como es la opacidad la principal característica de las dirigencias partidarias, por fin les llegó lo que pudiera ser vigilancia de los rubros en los cuales gastan el dinero, fuera de los altísimos sueldos y las dádivas.

La sentencia del Tribunal fue dictada el pasado 16 de marzo, pero con aplicación solamente para el presente año, cuando de verdad no les queda ni para la cura de la resaca, porque con todo lo que se ganan, ninguno queda conforme y siempre quieren más, no tienen llenadera.

El “sobrante” durante el trienio 2014-15 y 16, fue de casi mil 300 millones de pesos, porque al no haber retroactividad, los partidos podrán utilizar los sobrantes de 2017 en sus campañas y gastos normales de estas temporadas.

Gracias a estos ahorros, los partidos pudieron mantener sus operaciones aun cuando donaron sus ministraciones a los damnificados de los pasados sismos de septiembre, (420 millones de pesos).

Sin embargo podrán encauzar dichos ahorros para las campañas locales y federales. Una cifra que salta es de los gastos no comprobados en 2016, cuando el INE acreditó casi 160 millones de pesos, entre los cuales se encuentran los gastos de las flores del día de las madres o la música de mariachi para celebrar el cumpleaños del jefe.

En tanto, un gasto devengado es aquél en el que ya se ha incurrido, pero que todavía no ha sido pagado. Esto involucra a las cuentas pendientes por pagar de los partidos. Si el pago no se saldó en el año fiscal correspondiente, los partidos estarán obligados a seguir un procedimiento para trasladarlo a otro año fiscal, pero una vez que pase un año y no haya sido saldado, el partido será multado.

Será a partir de este año que el INE tendrá que calcular los remanentes del dinero público, los gastos no comprobados y el dinero no devengado, para ordenar su reintegro a las tesorerías correspondientes.

En 2015, ya contando los remanentes de dinero federal y local, los partidos sumaron mil 11 millones de pesos, y en 2016 terminaron el año con remanentes por mil 313.6 millones de pesos.

Los tres años suman dos mil 650.4 millones de pesos, pero el ordenamiento del Tribunal se refiere sólo a dinero público.

En esos tres años, los partidos tuvieron aportaciones privadas por mil 371.4 millones de pesos, por lo que, al restar este dinero de los remanentes totales, suponiendo que sólo gastaron dinero público, la cifra de los cochinitos asciende a mil 279 millones de pesos.

A partir de este año, los partidos tendrán que indicar al INE con qué dinero pagaron cada una de sus facturas, si con dinero público o privado, para que el instituto realice los cálculos, como ya se reporta en egresos locales para campañas.

Incluyendo dinero público y dinero privado, el partido con los remanentes más grandes, ha sido el Verde Ecologista, con 908.1 millones de pesos, aunque, por las multas que se le impusieron en 2014 y 2015 (por adquisición de spots por su grupo parlamentario), solicitó créditos bancarios por 150 millones de pesos.

Según sus reportes de ingresos y gastos entregados al INE, a nivel nacional y estatal, en 2015 su cochinito fue 226.2 millones y de 377 millones de pesos en 2016. En 2014 el sobrante, sólo del Comité Ejecutivo Nacional, fue de 304.9 millones de pesos.

El dinero público del Verde sumó, a nivel nacional, 719.9 millones, y el privado 60.2 millones de pesos.

En segundo lugar se encuentra el PRI, con 566.6 millones de pesos sobrantes en esos tres años. El dinero público que percibió el tricolor en esos años asciende a dos mil 177 millones, y el privado a 329.3 millones.

El tercer sitio lo ocupa el PAN, con 458 millones de pesos en remanentes. En 2014, 2015 y 2016, el blanquiazul recibió dinero público por mil 634.7 millones de pesos a nivel nacional y 193.9 millones de pesos de dinero privado.

Los demás son partidillos.

Nos leemos mañana.