OJO POLÍTICO

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Por: Ramón Frías Frías

• Alfaro y su partidillo

.- No lo he visto, pero me lo platicaron, que Enrique Alfaro en sus primeras apariciones en su calidad de precandidato, platicó a la escasa concurrencia que ya progresó, porque hace seis años llevaba un banquito y ahora le montan escenarios de lujo.

La lucha de Alfaro no es contra las encuestas, porque todavía lo dan como ganador en la contienda por la gubernatura del Estado, pero los otros suspirantes iniciaron de cero y el del partidillo tiene solamente como meta, remontar cuatro puntos con los cuales mordió el polvo ante el también joven, pero con pelo, Aristòteles Sandoval.

Sin embargo lo que fue su ventaja ya no la tiene y el objetivo es reponer en la zona ignorante, los votos que perdió durante su gestión como presidente municipal en Tlajomulco y más todavía como líder de los alcaldes metropolitanos, donde la percepción en la ciudadanía, es que ahora el partidillo tiene perdida la zona metropolitana.

A semejanza de López Obrador, con quien lo apoyó en el 2012 y tiene una enemistad bien declarada, Alfaro comenzó a construir su candidatura para el gobierno estatal, con un nada creíble “buen gobierno” de Tlajomulco.

Sin contrincantes enfrente, Alfaro tenía en las encuestas en febrero del año antepasado, en plena luna de miel al frente de la presidencia de Guadalajara, un 62 por ciento de intención de voto, contra un 29 por ciento de Zamora, donde se incluía a Pedro Kumamoto con un 23 por ciento; Pablo Lemus, quien parecía buen alcalde con 19 puntos y el actual precandidato del PRI Miguel Castro, más abajo con 17 puntos porcentuales.

La medición había sido ordenada por el periódico Mural de mucha presencia en Guadalajara, pero para noviembre del año pasado, Alfaro había bajado 23 puntos en las preferencias, cuando registró apenas un 39 por ciento, contra 21 de Arturo Zamora y con Carlos Lomelí ya como posible por Morena con ocho puntos, además de incluir a Salvador Cosío con siete puntos.

El desgaste de Alfaro fue provocado por sus enfrentamientos contra los comerciantes y en gran forma contra los calandrieros, pero más por su “bautizo” en la iglesia La Luz del Mundo y el capricho de colocar una escultura “ofensiva” para la grey católica sobre la avenida Federalismo.

Esa polémica lo obligó a ordenar videos en youtube con la explicación de que no quiso ofender a la Virgen de Guadalupe y recientemente un comunicado para pedir a los alteños, los de la cuna cristera, que le “ayuden” a explicar que la escultura no es para ofender a los guadalupanos, sino arte puro.

Ahora los demás candidatos se encuentran engallados, porque si bien es cierto que el PRI no las tiene todas consigo, los antipriístas ya no buscan al partidillo como opción y por ello el crecimiento de otros personajes como Carlos Lomelí y las posibilidades del PAN con el joven César Octavio Madrigal, quien de suspirar por la alcaldía de Guadalajara, ahora busca ser el abanderado panista por la gubernatura.

En los inicios de la gira como precandidato en Los Altos Sur, surgieron miles de memes en redes sociales con el hashtag #llorocomoalfaro, por una revisión de elementos de la Fuerza Regional, al atorarlos en las cercanías de Jalos, dado que iban en una camioneta sin placas y con elementos armados. El hecho fue difundido por el equipo alfarista como una “intimidación”.

Su actitud prepotente lejos de sumarle adeptos lo hacen ver como un tipo feo y déspota, según me dice mi nieta, quien en la campaña de 2012 le echaba porras y ahora le provoca hasta vómito cuando lo ve.

Con un reducido círculo de privilegiados, Alfaro fue convencido de que no tenían por qué repartir las postulaciones de candidatos con PAN y PRD, porque ya tenían a Raúl Padilla de su parte y los del PAN ya habían migrado al partidillo.

El descontento al interior del PRD y PAN, fue apagado con la inclusión del dirigente del sindicato de la UdeG Enrique Velázquez como candidato del cuarto distrito de Zapopan, donde enfrentará a Javier Marconi del PRI y le restará votos la postulación de Fernando Sánchez como candidato independiente.

Los del PAN fueron vendidos como chanchos gordos por su dirigente nacional y tuvieron que doblar las manos para hacer alianza en la pedacera de los municipios, donde pretenden darle la pelea al PRI.

La cerrazón en el equipo alfarista, es parecida a la forma en la cual los panistas se negaron a multiplicar sus cuadros cuando consiguieron la gubernatura con Alberto Cárdenas y como los huevos en una sola canasta, cuentan solamente con Alfaro como símbolo y como palomeador omnipotente. Esa es su gran fortaleza, pero a la vez su gran fragilidad, por la caída del personaje principal del partidillo.

Muchos se fueron a Morena o de plano se la jugarán como independientes, lo cual significa que ya el partidillo no cuenta con fortalezas y a lo anterior se suma el desprecio como buen sobrado personaje, que dejó fuera a algunos alcaldes que pretendían reelegirse. Sus cercanos lo traicionan y el líder del MC parece no darse cuenta.

Alberto Uribe, ya como presidente municipal de Tlajomulco, nos visitó en la cabina de Ciudad 1480, donde me confesó que tenía la intención de buscar la reelección, pero Alfaro ordenó que no lo hiciera, porque lo quiere como coordinador de su campaña. Uribe se disciplinó y ya anunció que solicitará licencia al Cabildo para integrarse a la campaña de Alfaro.

Tránsfugas del PAN y del PRI migraron a Movimiento Ciudadano, pero ahora se encuentran descontentos porque los planes para buscar candidaturas fueron apagados por voluntad del dueño de MC en Jalisco y ya no hay tiempo para buscar candidaturas independientes. Le harán mella los otros partidillos, que si bien no quieren PRI, tampoco quieren al partidillo.

El tope de gastos para la precampaña para la gubernatura fue limitado en seis millones de pesos, importe igual al gastado en el inútil ejercicio de ratificación de mandato, lo cual se convirtió en estrepitoso fracaso en las alcaldías de la zona metropolitana. Ahora sí viene la verdadera ratificación, pero muchos de los presidentes municipales emanados del partidillo tienen gran porcentaje de rechazo.

Pero el crecimiento en las preferencias de Miguel Castro, quien no tuvo desatinos en las dos ocasiones como presidente de Tlaquepaque y quien como personaje limpio, consideran algunos analistas, puede dar la sorpresa y hacer morder el polvo al abanderado del partidillo MC.

Nos leemos el lunes.