OJO POLÍTICO

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Por: Ramón Frías Frías

• Cinismo

.- Desde siempre platicamos lo caro que resulta mantener a loa zánganos de las cámaras legislativas y directivas de los partidos políticos, a lo cual se agrega el desvío de recursos, no solamente de los gobiernos, sino de los institutos, lo cual se incluye en la legalidad, dado el origen de los dineros, proveniente de nuestras contribuciones.

Luego llegan los regaños para que no lo vuelvan a hacer, pero que a los jerarcas partidarios les vienen más guangos que un pantalón de lagrimita. Tal es el caso del Partido Acción Nacional, el cual solamente es un ejemplo, porque los otros no se quedan atrás.

A los panistas, con genética empresarial les fueron impuestas ridículas multas por la realización de diversos gastos fuera de sus objetivos partidista, tales como la adquisición de rosas, contratación de mariachis o pago de tenencia de vehículos, particulares, no los que son propiedad del blanquiazul.

Uno de estos casos fue registrado en San Luis Potosí, donde los panistas se gastaron 88 mil pesos para la compra de rosas, contratar mariachis y regalar bolsas de dulces para el 14 de febrero del año antepasado.

Mientras preparo esta entrega, escucho a Ricardo Anaya en su spot televisivo, donde afirma que ese PRI corrupto se tiene que ir y pienso que con sus socios perredistas y los del partidillo, quieren que se vaya el tricolor y que se quede ese PAN corrupto. El comal le dijo a la olla, tienes el rabo tiznado.

En Veracruz, los dirigentes panistas no pudieron justificar compras por dos millones 300 mil pesos y no encontraron forma de conseguir factura por 308 mil pesos, presuntamente para un “coffee break”. Así de caros nos salen los panistas veracruzanos.

También hay panistas en Yucatán, donde las auditorías del INE indican que no pudieron demostrar que los gastos por 388 mil pesos de alimentos tenían relación con actividades partidistas, a no ser que se tratase de tortas para acarreados, en tanto que en Zacatecas, metieron a gastos el pago de tenencias y refrendos de 48 vehículos, por 47 mil 666 pesos.

Nos llega a la memoria el caso de diputados en Jalisco con sus casas de enlace a cargo del Legislativo, cuando hasta los tickets de los tampons las incluyeron para justificar sus gastos.

Los duranguenses no pudieron justificar la relación de actividades partidistas en un gasto de combustible, kilometraje y recorrido de vehículos por 5.5 millones de pesos, más otros 205 mil pesos pagados en combustibles, para dos gastos dentro de los recursos destinados a la capacitación y liderazgo de las mujeres.

También en el PAN estatal de Durango, no pudieron justificar el gasto de 17 mil pesos en materiales y suministros a fin de cubrir el mantenimiento de un edificio que no es propiedad del partido en la entidad, y alimentos por 11 mil 676 pesos que tampoco tenían relación con el partido.

En Guanajuato el Partido Acción Nacional tampoco pudo demostrar el objeto partidista de dos gastos que sumaron 500 mil pesos. Otro gasto injustificado fue por 20 mil pesos por “gastos de representación”.

De los 593 millones de pesos en multas que aplicó el INE a partidos, el PAN fue acreedor a sanciones por 67.8 millones de pesos, de los cuales 14 millones fueron para su Comité Ejecutivo Nacional, y el resto para los comités estatales.

Una irregularidad recurrente en las cuentas estatales de Acción Nacional fueron los donativos por parte de “personas impedidas por la ley”, como empresarios, bancadas legislativas del propio partido y aportaciones en efectivo sin identificación del aportante.

Destaca el caso de Aguascalientes, donde rebasó el tope de aportaciones permitidas para militantes y simpatizantes por 1.7 millones de pesos y se le encontraron tres aportaciones que serán investigadas por la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade) de la PGR, por corresponder a personas no identificadas y depósitos en efectivo (26 mil pesos), aportación de una persona impedida por la ley (165 mil pesos) y personas físicas con actividad empresarial (230 mil pesos).

No se quedan atrás los chihuahueños, donde para favorecer a los cuates, fueron realizads operaciones por 1.3 millones de pesos con empresas sin registro en el padrón de proveedores autorizados por el INE y la Secretaría de Hacienda, y en esa misma entidad el blanquiazul pagó 114 mil pesos por el mantenimiento de un vehículo con un proveedor no inscrito en el registro correspondiente.

Pero el cinismo es mayor en la hermana república de Yucatán, donde presuntamente por las cuotas de sus diputados, el Congreso del Estado les transfirió 245 mil pesos, dinero que por ley no puede traspasarse a los partidos políticos.
Los panistas de Colima resultan ser los más espléndidos, en cuya pequeña entidad rebasaron las donaciones permitidas en millón y medio de pesos, en tanto que en la Ciudad de México el PAN local recibió una aportación de 346 mil pesos que no provenía de la cuenta bancaria del aportante que registraron, y en Coahuila gastaron 462 mil pesos en seis pólizas que carecían de objeto partidista.

Los socios de los panistas en la coalición por México al Frente, demuestran en forma cínica el reparto de puestos que hicieron entre Anaya, la Barrales y el ex presidiario Delgado Rannauro.

Presuntamente la selección perredista sería por medio de una encuesta para buscar al mejor precandidato del Perderé, pero los “encuestadores” se exhiben en cafeterías de la CDMX, donde para evitar la fatiga, rellenan los cuestionarios en formatos con los rostros de los precandidatos del Frente.

Según balconeo de Crónica, los “encuestadores” fueron identificados como empleados de Alejandra Barrales, quien pretende abanderar a los panistas, perredistas y emecistas para la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México. Los chalanes de la ex dirigente nacional del partido de amarillos, “completaban” las respuestas de los encuestados que se negaron a terminarlas.

La nota está fechada el 30 de diciembre pasado, y ubicada en un café de la Zona Rosa, donde los perredistas llenan para “completar” las encuestas en hojas donde aparece la Barrales, pero también Claudia Sheinbaum, la virtual candidata de Morena, el partido de López Obrador.

Una clienta interesada en la política local chilanga, atraída por las hojas donde aparecen los precandidatos perredistas, les pregunta acerca de la anomalía si trabajan para alguien y la pareja le contesta al unísono que para Alejandra Barrales. “La próxima jefa de Gobierno”.

Nos leemos mañana.