OJO POLÍTICO

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Por: Ramón Frías Frías

• Las del ex bronco

.- En paralelo avanzan las estrategias de dos suspirantes por la Presidencia, el uno con discurso de intolerancia a la corrupción y el otro, con bandera de ciudadano e independiente, pero coinciden en la característica del desvío de los dineros de la ciudadanía.

Andrés Manuel López Obrador el uno y Jaime Rodríguez el otro, a quienes se acusa de utilizar el dinero de los pobres para promover su imagen y hacer avanzar sus campañas con miras a convertirse en inquilino de Los Pinos.

Al gobierno de Nuevo León, en manos de Jaime Rodríguez el ex bronco, le fue detectado el mal uso de 266 millones de pesos, además de pagos indebidos e injustificados, sueldos de ensueño y falta de transparencia en la comprobación de sus gastos.

Por estos y otros señalamientos, el neoleonés ve peligrar su relación con la ciudadanía y por ello no lograr la recolección de firmas de apoyo para convertirse en candidato, luego de que en el Senado, fue solicitado un informe detallado acerca de las observaciones realizadas a la administración de Nuevo León, por parte de la Auditoría Superior de la Federación.

Uno de los puntos débiles del suspirante a la Presidencia, es en el rubro de salud, en el cual se presume un descalabro al erario por casi 270 millones de pesos por diversas anomalías en el manejo de los dineros, correspondientes al Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud.

La investigación de la Procuraduría General de la República se enmarca por los supuestos depósitos ilegales en la cuenta de María Guadalupe Rodríguez Martínez, esposa del líder nacional del PT, Alberto Anaya.

Los senadores del PRI presentaron un punto de acuerdo, el cual fue turnado a la Comisión de Anticorrupción la semana pasada, mediante el cual el PRI, sostiene que
“En el sector salud se detectaron pagos indebidos e injustificados, sueldos excesivos, subejercicios, falta de transparencia en la comprobación de gastos y entrega de plazas irregulares.

Según los datos presentados por el PRI, se dejaron sin ejercer 31 millones y medio de pesos, con todo y que hospitales como el Metropolitano, presentan rezagos en sus instalaciones, tales como sobrecupo, falta de camas y carencia de medicamentos.

La ASF señala también que existen malos manejos por parte de la Secretaría de Salud estatal en los servicios médicos, hospitalarios, quirúrgicos y farmacéuticos del Seguro Popular por parte de la Secretaría de Salud local por cifras que ascienden a por lo menos 29 millones 444 mil pesos”.

“También se encontraron pagos indebidos, ya que se realizaron depósitos a cuentas bancarias de personas que ya no están en la nómina estatal o que ya estaban dadas de baja. Por si esto no fuera suficiente, el gobierno de Jaime Heliodoro Rodríguez Calderón aprobó otorgar sueldos excesivos a personas que han sido vinculadas con él”, agrega.

El documento apunta que el órgano revisor localizó también que la Secretaría de Salud de la entidad no cuenta con sistemas de control interno que le permitan comprobar que los recursos que recibe son empleados de manera eficiente y transparente. Sostiene que además “el gobierno de Nuevo León no cumplió con sus responsabilidades y obligaciones sobre la gestión de los recursos del Programa de Inclusión Social Prospera”.

La fracción tricolor en la Cámara Alta, desvela que la ASF hizo también observaciones de presuntos desvíos de dinero en las obras de ejecución de obras del Metro, particularmente en acciones de la Línea 3, en estos trabajos se llevaron a cabo pagos indebidos por un monto superior a los 15 millones de pesos.

Por su parte el también suspirante desde hace tres lustros, quien ha dicho en todos sus discursos que acabará con la corrupción de la mafia del poder, pero sus socios el ex bronco y el líder nacional del PT, se encuentran ya encuerados.
Los malpensados dicen que los cien millones de pesos entregados por el gobierno de Nuevo León al PT, fueron para ayudar al ex Bronco a conseguir las firmas de apoyo para su candidatura en Aguascalientes.

Con la paridad de género en su esplendor, los dineros ni siquiera entraron a la caja del PT, sino que fueron a dar a la cuenta de María Guadalupe Rodríguez, esposa de Alberto Anaya, dirigente nacional del partidillo PT, en febrero de este año, seis meses antes de iniciar el proceso electoral hoy en marcha.

Para que el dinero no estuviese ocioso, la primera dama petista depositó en una cuenta de inversión 62 millones de pesos y otros 38 millones fueron a la cuenta de Héctor Quiroz, presidente del partidillo en Aguascalientes.

Sin embargo y aunque el destino era para la operación de centros de desarrollo infantil de la hidrocálida entidad, pero no se les depositó ni centavo partido por la mitad, en una acción que López Obrador llama ataque de la mafia del poder.

Será el sereno, pero la característica de los políticos en general solamente confirma que la clase política se encuentra en calidad de cleptocracia y está visto que al menos los de apellido Anaya y los Rodríguez, se roban el dinero de los tesoros estatales.

La ratería del matrimonio Anaya Rodríguez, significa el saqueo a los centros de desarrollo infantil de Aguascalientes. El pupilo de Anaya de apellido Quiroz, dirigente petista de esa entidad, realizó 269 operaciones fraudulentas, conforme a la carpeta iniciada en la PGR por el asunto de los Cendis.

Falta todavía saber no cuánto se clavaron, sino qué parte de esos latrocinios se fueron al sostenimiento de Morena y su movimiento lopezobradorista, cuyo eterno candidato en lugar de criticar a “su” dirigente por robarse el dinero de los niños, se apresuró como hacen todos los ratas ratificados, a lanzar las acusaciones al PRI. Se trata de un compló, dijo.

Como sea, el dinero de los neoleoneses se fue a Aguascalientes y fue depositado a las cuentas de una Rodríguez y un Quiroz, testaferro de Anaya el del PT, a lo cual se agrega en la cuenta de López Obrador, su apoyo al CNTE y su oposición a la reforma educativa, con el cuento de que se privatizaría y hasta dejarían de entregar los libros de texto de forma gratuita.

Y queda la pregunta o tal vez la respuesta sea el dinero robado para financiar las constantes giras por todo el país del Peje, suspirante eterno a la Presidencia, con la complicidad de gobernadores como el de Nuevo León.

Nos leemos mañana.