OJO POLÍTICO

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Por: Ramón Frías Frías

• Candidatos

.- Mientras la base militante se les rebela, los dirigentes nacionales del PAN, PRD y MC andan muy destapadores desde la semana antepasada, cuando vinieron a Jalisco para darle el apoyo a Enrique Alfaro para que los abandere como Frente en la búsqueda de suceder al joven Aristóteles Sandoval.

Ricardo Anaya es el más criticado, pese a que en la semana que recién terminó, dijo estar dispuesto a declinar el ser suspirante a la candidatura presidencial, ya no por su partido, sino por el llamado Frente Amplio o Frente Ciudadano, como los obligó el pelón mayor a bautizarlo.

La posibilidad de que el Frente postule a un candidato único a la Presidencia y además a otros tres mil 400 puestos de elección popular, radica en que logren conformar una coalición o alianza.

Pero si en el PAN los grupos disidentes ya suman miles de militantes, el panorama no es más halagüeño entre las tribus peredistas y fuera de Jalisco, el partidillo Movimiento Ciudadano poco podría aportar a nivel nacional para la alianza, frente o coalición.

En el partidillo la mitad de las decisiones las tiene Enrique Alfaro y el otro cincuenta por ciento el pelón ex presidiario, en tanto que la estructura panista todavía se encuentra en manos del imberbe Ricardo Anaya, pero todavía cabe la posibilidad de descarrilar el tan cacareado frente.

En la casa de enfrente se encuentran las flotas del PRI, los Verdes, el Panal y posiblemente el PES, en tanto que la tercera vía la representan Morena y el Partido del Trabajo en respaldo a López Obrador, hasta hoy, el único candidato seguro en la boleta presidencial.

Por lo que refiere a los candidatos independientes, al menos los ya anunciados desde tiempo ha, no representan ni tantito susto para los postulados por los partidos políticos, todos coaligados y sin posibilidades de que alguno lleve candidato propio, a menos que se trate de los partidillos.

Lo que dice la mayor parte de las encuestas de intención de voto a nivel nacional, destacan que el frente sería competitivo, pero no todavía para llevarse el triunfo, sobre todo porque todavía no saben ni ellos quién será su candidato.

Tal vez por tratarse del único personaje mencionado, López Obrador por sí solo le agrega votos a Morena, ejemplo la encuesta de Consulta Mitofsky levantada entre el 18 y 20 de agosto, Morena tiene el 26.5 por ciento de las preferencias netas (excluyendo los que no revelaron preferencia).

En contraste, en los escenarios que la propia encuesta revela, el porcentaje más bajo de preferencias netas para AMLO es de 35.6 por ciento. Es decir, la ‘marca’ AMLO le da un extra de 9.1 puntos a Morena.

Según nota publicada en El Financiero, el impacto que pueda tener la Coalición del PAN-PRD-MC es aún incierto y dependerá del candidato. Supongamos que atrajera el 75 por ciento de los votos que van a favor del PRD y del PAN (por el porcentaje que está en desacuerdo con la alianza) y el 100 por ciento de MC, en este caso, sobre la base de los resultados de la encuesta citada, obtendría el 29.7 por ciento de las preferencias netas. Para pelear el liderazgo a AMLO se requiere un personaje que al menos agregue 5 a 6 puntos al Frente.

En el caso del PRI y sus aliados, la suma de sus votos (suponiendo el 100 por ciento de los que tienen en lo individual) le alcanza para el 28.8 por ciento de la votación neta, pero los posibles candidatos no superan los 22 puntos.

Hoy, todos los aspirantes le restan de 6 a 9 puntos al PRI y sus aliados, y se requiere que, en lugar de restarle, le agreguen de 5 a 6 puntos para ser competitivos, pero todo depende de que se oficialice la competencia para el Frente, pero convertido en alianza o coalición electoral y de quién sea su candidato.

Desde luego, será clave, la habilidad de AMLO para mantener la intención de voto que hoy tiene y que por lo pronto lo coloca en la delantera. Sus experiencias previas han sido dispares: en 2006 perdió puntos en la campaña y en 2012 avanzó, aunque no lo suficiente para ganar.

Sin embargo también hay otros factores de resta para el PRI y sus aliados, como en el caso del candidato a la prisión y hasta hoy gobernador de Nayarit Roberto Sandoval, quien desveló desde el inicio de su mandato la pasión por los caballos pura sangre y algunas otras excentricidades, lo cual ya se investiga por la Procuraduría General de la República.

En el clavado que los auditores se echaron a las finanzas de la hermana república, revelan que se trata de una entidad saqueada y por ello como primera acción de Antonio Echevarría, será auditar la administración de Sandoval.

Entre otras irregularidades que despertaron sospechas, se encuentra la compra mediante una organización fantasma, de una propiedad con valor superior a los 13 millones de pesos y en la cual estaría involucrado el peleador tapatío Saúl Álvarez.

Corrupto pero suertudo, el jefe de Gobierno de la Ciudad de México Miguel Mancera, fue arropado como en su momento Enrique Alfaro, por los dirigentes de los partidos políticos, así como gobernadores como el de Michoacán.

Se le acercaron la secretaria general de Morena Claudiva Sheinbaum y el muy saludado y ahora más popular Ricardo Monreal y hasta se dieron la mano. Monreal pretende ser el sucesor de Mancera y Claudia quiere regresar a Monreal al redil de Morena. A Mancera lo ven algunos como candidato presidencial por el Frente, pero se especula que lo nombren fiscal anticorrupción, como cuando se amarraban los perros con longaniza.

Al jefatura de Gobierno de la capital cada día se le suman más tiradores, entre otros la novia de Mancera Alejandra Barrales, hoy presunta líder nacional del PRD: “Nunca me he descartado y mucho menos de la Ciudad de México, soy una actora política y actora de la ciudad”, dijo.

Lo que dijo y lo que diga más adelante, podrá servirle o no, pero de momento el cuestionamiento más fuerte es el de enriquecerse mediante los puestos desempeñados, pero que no alcanzarían para tener su departamento de lujo en Florida, porque los sueldos del gobierno, si bien altos, no alcanzan para tanto. ¿O sí?

Nos leemos mañana.